ADAPTARSE A LA EDUCACIÓN VIRTUAL
- 8 ago 2020
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La educación virtual surgió hace ya más de una década como respuesta a la necesidad de hacer asequible y extensiva la educación de calidad sin importar el momento o el lugar en el que se encuentren las personas que buscan la oportunidad de formarse y progresar. De esta forma, es una modalidad que ofrece una especial flexibilidad de sus características, mediada por las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), como una nueva visión de las exigencias económicas, sociales y hasta de las nuevas perspectivas pedagógicas, convirtiéndose en una alternativa muy llamativa últimamente para ciertos grupos poblacionales
Además de las ventajas ya expuestas, hay que mencionar que es una metodología que permite un acceso a la información de manera inmediata y propicia la autonomía en el proceso de aprendizaje, características que son muy importantes en la formación efectiva de las personas
Pero así como en todo tipo de enseñanza, la educación virtual también cursa con desventajas importantes especialmente para las personas para quienes el aprendizaje es facilitado por el acompañamiento presencial, o para aquellas que tienen problemas con el uso y acceso a la tecnología e internet respectivamente. Actualmente, estas características tanto a favor como en contra de la virtualidad han tomado una mayor relevancia en su análisis y en la necesidad de acertar en la transición hacia esta, a causa del cambio de paradigma en la educación por la pandemia, tránsito a nivel mundial que ha demandado tanto a maestros como estudiantes una exigencia mayor para adaptarse.
Entre las más importantes recomendaciones de expertos se sabe que una adecuada organización del tiempo y de las prioridades es el pilar para el logro de los objetivos, a la vez que ayuda a disminuir las tensiones del día a día y contribuye a un mejor desempeño
Entre otras sugerencias notables se encuentran la necesidad de tener espacios de esparcimiento, descanso y el mantenimiento en general de los hábitos saludables; también el comunicar con los miembros de la familia los tiempos necesarios para cumplir con los compromisos, y el deber de adaptar un lugar idóneo para evitar las distracciones y sacarle el máximo provecho al tiempo destinado para el proceso académico, son pautas que favorecen la transición apropiada a esta nueva forma de enseñar y de aprender.











































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