HIGIENE BUCAL PARA NIÑOS: SOLOS NO PUEDEN.
- Laura López Velilla
- 6 dic 2018
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El cepillado dental es la principal medida de higiene oral. Es necesario conocer a partir de qué momento el niño debe pasar de utilizar cepillo para niños a cepillo de dientes para adulto. No hay una edad definida, pero a partir del momento en que los dientes permanentes aparezcan en boca, a los 6 años generalmente, se debe hacer la transición a un cepillo dental que cubra 2 superficies, que sea de cerdas suaves y mango ancho, y que permita que el niño poco a poco desarrolle la capacidad de realizar el cepillado dental solo.
Se debe cepillar al menos 3 veces al día después de cada comida. El cepillado más importante es el que se realiza antes de dormir ya que durante la noche hay menos producción de saliva y las bacterias más activas. El cepillo debe hacer un recorrido horizontal de ida y vuelta sobre las caras externas de los dientes y en las muelas se debe cepillar haciendo movimientos circulares largos y profundos.
Si no hay disponibilidad de crema dental, se puede hacer el cepillado solo con agua. Si, por el contrario, hay crema dental pero no cepillo de dientes se puede hacer con el dedo o una gaza. Es importante que la crema dental contenga como mínimo 1100PPM de flúor y la cantidad que se debe utilizar se mide poniendo crema del ancho de la cabeza del cepillo de dientes.
Previo al cepillado dental es indispensable el uso de la seda dental al menos una vez al día para complementar la higiene oral y remover algunos restos de comida que el cepillo no alcanza. Se debe cortar 30cm de esta, enrollarla en los dedos, pasarla entre cada espacio que hay entre los dientes haciendo un movimiento de serrucho y sin aplicar mucha fuerza.

Tanto para el cepillado dental como pasar la seda dental, debe llevar un orden que evite que queden algunas zonas sin ser limpiadas. El único responsable de la salud bucal del niño es su encargado, puesto que los menores no poseen los conocimientos ni la habilidad motriz para hacerlo por su propia cuenta; por ende, el adulto responsable es la persona que, apoyado del personal de salud debe introducir y reforzar los hábitos de higiene oral desde edad temprana en el diario vivir del menor y de ahí, la necesidad de brindar un acompañamiento inteligente.