INFECCIONES DE LA PIEL
- Sara Taborda Muñoz
- 17 oct 2018
- 2 Min. de lectura
La piel es el mayor sistema del cuerpo. En el ser humano ocupa aproximadamente 2 metros cuadrados. Actúa como barrera protectora que protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno. La piel está compuesta por tres capas principales: dermis, epidermis e hipodermis.
Las infecciones en la piel más comunes ocurren cuando la flora normal se ve alterada por influencia de factores tales como: higiene inadecuada, humedad, condiciones climáticas, hacinamiento, dermatosis inflamatorias preexistentes y tratamientos antibióticos previos. Todos estos favorecen que las bacterias se adhieran o multipliquen sobre la piel.
Existen también algunos factores de riesgo como diabetes mellitus, compromiso del sistema inmune, insuficiencia renal con hemodiálisis, dermatitis atópica y psoriasis, que hacen más susceptible la colonización por S. aureus. Algunas infecciones comunes son:
FOLICULITIS: Es una pápula superficial centrada por un folículo piloso. Por lo general afecta al cuero cabelludo, extremidades y zonas expuestas a humedad y fricción como axilas e ingles.
ABSCESOS CUTÁNEOS: Se presentan tras una pequeña herida cutánea como una colección localizada de pus en la dermis y tejidos cutáneos profundos, rodeado de edema y eritema del tejido adyacente. Habitualmente son causados por S. aureus, aunque también pueden encontrarse microorganismos anaeróbicos.
CELULITIS Y ERISIPELA: La celulitis y erisipela son infecciones cutáneas de la dermis e hipodermis, de distinción no clara. La celulitis tiende a ser más profunda caracterizada por eritema y edema de bordes pobremente diferenciados, sin necrosis celular ni supuración. Afecta más comúnmente extremidades inferiores. puede haber sido precedida por pequeñas heridas cutáneas, infecciones fúngicas o dermatitis. El principal síntoma es inflamación y eritema local. Se pueden desarrollar vesículas o ampollas y ocasionalmente, necrosis de la piel afecta.
CUIDADO DE LA PIEL, EN CASO DE LESIÓN:
Limpiarla cuidadosamente con agua y jabón. Aplique una crema o ungüento antibiótico cada día.
Cubrirla con un vendaje y cambiarlo todos los días hasta que se forme costra.
Estar atento al enrojecimiento, dolor, secreción u otros signos de infección.
